Y no lo digo porque hoy nos hayamos levantado con una tormenta tropical que nos ha hecho cambiar nuestros planes de nuevo, sino por la que está cayendo en España.
Parece que desde aquí, a tantos kilómetros de distancia, lo que esta pasando casi no nos llega pero, lo poco que nos llega, nos llena de rabia y hasta nos da un poco de pena no estar allí luchando con vosotros.
Los continuos recortes en sanidad y educación, las difamaciones en contra de los profesores y de la educación pública, cómo se esta tratando a los ciudadanos, especialmente a los adolescentes que se están manifestando en estos últimos días, nos parece absolutamente VERGONZOSO. Está llegando un punto en el que preferiríamos no contestar cuando nos preguntan de dónde somos.